¿Cómo actuar ante un despido improcedente?

Sufrir un despido no es plato de buen gusto. No obstante, es probable que todos tengamos que enfrentarnos a esta situación en algún momento de nuestra vida. Es por eso por lo que conocer todos los derechos laborales de los trabajadores es imprescindible para saber si estamos ante un despido justo o un despido improcedente.

¿Qué hacer ante un despido improcedente? ¿Cómo hay que actuar? ¿Cuándo se produce un despido improcedente? Conocemos a continuación los derechos laborales que competen a este problema de los despidos improcedentes para que sepas cómo actuar en caso de tener que enfrentarte a uno.

¿Qué es un despido improcedente?

Antes de acusar a tu jefe de realizar un despido improcedente, es mejor que conozcas exactamente qué significa para poder enfrentarte a él con conocimiento.

Un despido improcedente consiste en la rescisión unilateral del contrato de trabajo que vincula a una empresa con un trabajador. Es necesario acreditar causas específicas para realizar un despido improcedente como, por ejemplo, el no cumplir con las tareas asignadas, el no acudir al puesto de trabajo o la falta de puntualidad continuada, entre otros motivos.

Por otra parte, un despido improcedente también puede tener lugar cuando no se cumplen los requisitos que han sido previamente establecidos por los convenios colectivos e incluso por la ley.

¿Cuándo estamos ante un verdadero despido improcedente?

Existen tres circunstancias que indican si un despido es o no es improcedente:

  • El empleador no cumple con las formalidades legales requeridas. Esto quiere decir que no ha aclarado las causas del despido o que no ha notificado el despido al trabajador.
  • El empresario no puede probar que los hechos justificados para el despido poseen una gravedad suficiente. 
  • No se presenta en la carta de despido un informe contradictorio por parte de la delegación sindical o por el representante de los trabajadores. 

¿Cómo actuar ante un despido improcedente?

Existen dos posibles casos. El primero de ellos es que el empresario despida al empleado de forma procedente. Si el trabajador no está de acuerdo con este despido, se deberá presentar una demanda laboral en la que se especifique el por qué de la improcedencia del despido. Tras la demanda laboral, se realizará un acto de conciliación para intentar llegar a un acuerdo. En caso de no estar conformes, será el juez el que dictará la sentencia.

El segundo caso es que el empleador despida al empleado sabiendo que lo hace de forma improcedente. En esta situación suelen existir dos opciones tras la demanda por parte del trabajador:

  • Readmisión: el juez que dicta sentencia puede exigir al empresario la reincorporación del trabajador con carácter inmediato y con las mismas condiciones anteriores al despido. Igualmente, el empresario también deberá abonar el salario no percibido por parte del trabajador en los meses que ha estado desempleado.
  • Indemnización: el empleador puede negarse a readmitir al trabajador. En este caso, el empresario deberá pagar una indemnización que marcará el juez en función de lo que esté estipulado por la ley. Muchos empresarios optan por este camino.

¿Tienes alguna duda sobre qué hacer ante un despido improcedente? Contacta con nosotros para que podamos ayudarte en todo el proceso.

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