División extrajudicial de una herencia

Hoy en Oflegal, hemos visto de vital importancia hablar de la división extrajudicial de una herencia. Conocer sus diferentes modalidades, es decir, la división de la herencia con o sin testamento, además de las tres formas que existen de afrontar un reparto de una herencia.

Si hablamos de división extrajudicial de una herencia, nos referimos a aquella división que se realiza sin recurrir a la división judicial, aquella a la que se llega por común acuerdo de los herederos. Esta división se puede diferenciar en tres supuestos, regulados por el Código Civil:

1. División realizada por el propio testador.

Según el artículo 1056: “Cuando el testador hiciere, por acto entre vivos o por última voluntad, la partición de sus bienes, se pasará por ella, en cuanto no perjudique a la legítima de los herederos forzosos”.

2. División realizada por comisario o contador-partidor.

En este caso, el artículo 1057 indica que “El testador podrá encomendar por acto «inter vivos» o «mortis causa» para después de su muerte la simple facultad de hacer la partición a cualquier persona que no sea uno de los coherederos.

3. División realizada por los propios coherederos, artículo 1058.

Por último, según el artículo 1058: “Cuando el testador no hubiese hecho la partición, ni encomendado a otro esta facultad, si los herederos fueren mayores y tuvieren la libre administración de sus bienes, podrán distribuir la herencia de la manera que tengan por conveniente.

 

Cuando realizamos una división extrajudicial de una herencia, podemos hacer que figure  en un documento privado o bien, en una escritura pública ante notario.Este documento de división de la herencia firmado por los herederos, será el documento que se utilice para que cada uno pueda reclamar la parte de herencia que le toca.

Para realizar este proceso de división extrajudicial de una herencia, necesitamos una serie de documentos que son comunes a cualquier tipo de división que hayamos empleado:

1.  Certificado de defunción del testador

Este certificado es fundamental en este proceso, pues sin él no se puede dar ni un solo paso más en la división de la herencia.

2.  Certificado de últimas voluntades

En este certificado viene indicado si el difunto ha dejado o no testamento. Si el difunto ha dejado testamento, se atiende a los herederos indicados. Sin embargo, si el difunto no ha dejado testamento, se debe proceder a identificar a los herederos legales. Información que ampliamos más adelante.

3.  Documentación de todos los seguros en vida del difunto

Por último, es muy importante disponer de todos los seguros en vida del difunto.

La división extrajudicial de una herencia puede realizarse, a través del certificado de últimas voluntades, de dos formas:

1. División extrajudicial de una herencia con testamento

Algo que nos va a facilitar mucho el proceso de división extrajudicial de una herencia es tener un testamento donde se identifican a todos los herederos. Además, cuando los herederos legales están de acuerdo con el testamento, solo queda aceptar la herencia e ir a  hacienda para inscribir los bienes en los registros que corresponda.

2.  División extrajudicial de una herencia sin testamento

Sin embargo, cuando el heredero no tiene testamento, se debe realizar los trámites de la declaración de herederos “ab intestato”; declarando así quiénes son los herederos. Una vez hemos realizado este trámite, se firma un acta notarial, en la que tenemos un mes de tiempo para poder tenerla. Esta acta notarial, define quiénes son los herederos legítimos del difunto, bien sean sanguíneos o colaterales.

Una vez determinados los herederos legales, se deben indicar  cuáles son los bienes que integran la herencia. En este punto, se realiza un inventario de los bienes y una valoración de ese inventario.

Definidos los bienes, el inventario y la valoración, se debe liquidar el impuesto de sucesiones, el cual debe realizarse durante los primeros seis meses desde el fallecimiento. O podemos solicitar, durante los primeros cinco meses, una prorroga fiscal a hacienda de esa obligación impositiva.

Ahora, una vez determinados todos estos pasos, al no tener un testamento, se debe ver cómo podemos realizar una adjudicación. Esta adjudicación se puede realizar llegando a un acuerdo entre los herederos o, si no hay un acuerdo, siguiendo los artículos del Código Civil donde se estable el método de repartir la herencia en los casos donde no hay testamento.

Una vez realizada la adjudicación, se inscriben en el registro de la propiedad los bienes que pasen a cada uno de los herederos. En el caso de que solo sea un heredero, no hace falta hacer la adjudicación de herencia y se realiza una “instancia privada” ante el registro de la propiedad.

Por último, si hay cualquier activo monetario en los bancos, se aporta toda la documentación, y el banco liquidará en función de las  adjudicaciones alcanzadas en la adjudicación de la herencia.

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