La movilidad funcionarial por comisión de servicio voluntaria

Recientemente tuvimos en el Despacho la consulta de una funcionaria que quería salir del Servicio en el que se encontraba por motivos personales basados en la falta de adaptación a su lugar de destino, sin ser ello posible inicialmente por haber ingresado en la Administración hacía muy poco tiempo y en consecuencia no gozar de antigüedad suficiente de cara a posibles concursos de traslado.

Pues bien, aprovechamos tal coyuntura para lanzar algunas pinceladas sobre esta cuestión. La movilidad voluntaria de los funcionarios públicos entre Administraciones se encuentra regulada en el EBEP (artículos 84 y 88), y la movilidad dentro de una misma Administración en el artículo 81 del mismo texto normativo. Así las cosas, y en relación con este último; “cada Administración Pública, en el marco de la planificación general de sus recursos humanos, y sin perjuicio del derecho de los funcionarios a la movilidad podrá establecer reglas para la ordenación de la movilidad voluntaria de los funcionarios públicos cuando considere que existen sectores prioritarios de la actividad pública con necesidades específicas de efectivos

En su virtud, el siguiente aspecto normativo de relevancia se encuentra en el Real Decreto 364/95, de 10 de marzo, sobre provisión de puestos de trabajo, en concreto en su artículo 64, el cual habilita a que cuando no hay posibilidad de traslado por concurso porque éste no se convoca, o vía comisión de servicios forzosa o por una libre designación basada en la especial relación de confianza del funcionario con el cargo que le nombra, la comisión de servicios voluntaria (por el plazo de 1 año prorrogable por otro a día de hoy), es decir la que el propio funcionario insta, se erige en una opción de movilidad importante. Vaya por delante que este tipo de comisión de servicios debe solicitarse evidentemente, y que no hay garantía de que sea concedido, pero no deja de ser una opción totalmente válida para articular, con sustento legal, algo que a título personal no solo puede interesar sino ser de vital importancia para el funcionario.

Dejaremos para otro artículo la particular y más que relevante cuestión consistente en determinar no solo qué mecanismo legal es el más adecuado para defender y finalmente conseguir el objetivo de movilidad voluntaria, sino también lo que igualmente debe hacerse para asegurarse uno la respuesta por parte de la Administración de que se trate (ya que en caso contrario solo quedaría la vía contencioso-administrativa mediante la impugnación de la inactividad de dicha Administración) y, sobre todo, a quién debe dirigirse la solicitud para evitar entrar en tierra de nadie, perder el tiempo y a lo mejor una reputación ganada con esfuerzo y agotar de manera baldía y gratuita una oportunidad.

En todo caso se hace imprescindible dejar sentadas dos elementos críticos en este orden de cosas desde un principio (i) que se hace necesario conocer qué órgano es el competente para adoptar la decisión de aprobar la comisión de servicio, en el entendido de que cada Administración puede tener y seguramente tendrá una reglamentación diferente, y puede haber delegaciones en tal sentido (ii) que se debe involucrar a todas las partes implicadas, es decir, tener en cuenta que deben incorporarse al proceso a quienes ostentan la jefatura del servicio de origen y de destino por la vía de la petición de la emisión de informes sectoriales en el propio escrito de solicitud (solo así se puede objetivar lo más posible una solicitud que desde un primer momento lo es de parte y por lo tanto interesada, con todo lo que ello conlleva).

Lo cierto es que, y como ya hemos anticipado en relación con la consulta de la clienta que se puso en contacto con nosotros, cuando se trata de funcionarios de carrera intentar la movilidad para encontrar un destino lo más estimulante posible, a todos los niveles ya sean profesionales o personales, es un elemento a tener en cuenta cuando se dan determinadas circunstancias ya que en caso contrario pueden pasar años hasta que el funcionario tenga la oportunidad o la posibilidad de salir de su lugar de destino, inicial en algunos casos, por la vía del concurso de méritos o de traslado al ser la antigüedad como lo es un elemento tremendamente importante en este orden de cosas tal y como argumentamos al principio de esta exposición.

0
Comentarios

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *