Las Medidas paternofiliales

Las medidas paternofiliales son las medidas que se toman cuando se tienen hijos menores en el seno de una pareja de hecho y ésta decide romper.

Al margen del tipo de unidad familiar en la que el menor crezca, cuando se produce una ruptura en una pareja,  los derechos e intereses del menor están protegidos por las leyes y se precisa del procedimiento judicial de medidas paternofiliales.

Estas medidas serán adoptadas por el Juez, el cual abordará los derechos y deberes de los padres, la guardia y custodia de los hijos, la pensión de alimentos, el régimen de visitas y vacaciones o el uso de la vivienda familiar.

Cuando se llevan a cabo las medidas paternofiliales tenemos que tener en cuenta las siguientes consideraciones:

1. Buscar asesoramiento

Cuando la pareja decide romper y hay hijos de por medio, lo aconsejable es acudir a un experto en busca de asesoramiento.

Las medidas paternofiliales llevan detrás decisiones difíciles para ambas partes, pues las rupturas casi siempre son muy dolorosas y las emociones están a flor de piel.

El experto, en este caso, un despacho de abogados matrimonialistas te ayudará en todos los pasos que se deben seguir en un caso tan importante como éste.

Se aconseja que ambas partes lleguen a un acuerdo, que no se culpabilice el uno al otro, pues en una ruptura no  hay culpables. El acuerdo es importante porque con menores de por medio los Jueces van a mirar siempre por el interés del menor.

2. En parejas de hecho se aplican los mismos criterios que en separaciones o divorcios.

Cuando se lleva a cabo una disolución de las parejas de hecho, se aplican las mismas medidas y leyes que en separaciones o divorcios.

Los criterios pueden ser aplicados de dos formas, ya que pueden hacerse de forma amistosa o de forma contenciosa. Si la pareja decide seguir estos criterios de forma amistosa, el procedimiento será de mutuo acuerdo y la pareja propondrá al Juez las medidas acordadas entre amos que se recogen en el “convenio regulador”. Sin embargo, cuando no hay acuerdo entre las partes, es el Juez el que impondrá las medidas que considera deben ser aplicadas.

3. Tienen los mismos derechos todos los menores.

Todos los menores tienen los mismos derechos, da igual el estado civil de sus padres y en el tipo de familia en el que hayan crecido. Se aplican las mismas leyes que en separaciones o divorcios.

Esto es de vital importancia recordarlo, pues en muchos casos trae problemas, ya que se piensa que los padres no tienen los mismos derechos y obligaciones con sus hijos al ser una pareja de hecho.

4. Evitar complicar las cosas

Otro punto a tener muy en cuenta, cuando se deben aplicar medidas paternofiliales, es intentar no complicar más de lo necesario las cosas. Son momentos complicados para todos, la pareja está pasando un mal momento pero los hijos pueden estar sufriendo consecuencias muy graves; afectando a su educación, forma de socializarse, actividades extraescolares o traumas y emociones dolorosas.

5. La madre no siempre tiene la custodia del hijo

La guarda y custodia de los hijos no siempre es para la madre. Años atrás, cuando lo más habitual era que el padre estuviese trabajando a jornada completa y la madre cuidase de casa e hijos, sí era más común este tipo de custodia hacia la madre, pero a día de hoy no conviene confundirse. La guarda y custodia de los hijos se concederá a la persona que es el principal cuidador de los hijos en el momento de la ruptura.

En relación al uso de la vivienda familiar se aplica el artículo 96.1 del Código Civil. Mediante este código se le asignará el uso de la vivienda, independientemente de la titularidad de la misma, a quien se le adjudique la guarda y custodia de los hijos menores.

6. La guarda y custodia son tanto un derecho del menor como un derecho y obligación del progenitor.

El padre que no tiene la guarda y custodia de los hijos tiene, al igual que el que sí la tiene, una serie de derechos y obligaciones. Estos derechos y obligaciones del progenitor son un derecho del menor, por lo que es recomendable que se busque una relación flexible entre todos.

Por ejemplo, en esta serie de obligaciones y derechos se incluyen los horarios y días a la semana que el menor está con sus padres, así como la manutención del menor, material escolar o actividades extraescolares.

Esta serie de obligaciones que se tienen sobre el menor vienen establecidas según la situación económica de cada familia.

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