Es común que muchos pacientes no denuncien una negligencia médica porque no saben si realmente se ha producido. Una negligencia médica hace referencia a cuando el tratamiento provoca una lesión en el paciente por una actuación inadecuada del personal hospitalario. Los casos más comunes son la elaboración de un diagnóstico incorrecto, olvido de material quirúrgico, altas que se dan demasiado pronto o demasiado tarde…

Qué se entiende por negligencia médica

Los daños se suelen cuantificar aplicando el Baremo de accidentes de tráfico contenido en Anexo de la Ley 30/95 de 8 de noviembre, de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados, tal y como indica la doctrina del Tribunal Supremo sobre la materia (SSTS de 9 de diciembre de 2008 y de 11 de septiembre de 2009).

Qué hacer si crees que has sido víctima de una

Si has sido víctima de una negligencia médica lo primero que necesitas hacer es reunir toda la información necesaria de lo que ha ocurrido, como informes médicos. Será de gran utilidad contar con un testigo, así como contactar con un abogado especialista que te ayude a llevar el caso.

Un perito médico determinará si se ha cometido una negligencia o no, para posteriormente poder establecer cuáles son los daños ocasionados y la importancia de los mismos.

Una vez confirmado que se trata de una negligencia, hay tres posibles vías por las que reclamar: administrativa, penal y civil.

La vía administrativa es la que se desarrollará en un periodo de tiempo mayor, no inferior a tres años, pero es la única que se puede seguir si la negligencia ha ocurrido en un centro público. No le ocurrirá nada al médico responsable y el afectado obtendrá una indemnización.

La denuncia a realizar si se elige la vía penal puede ser contra la persona responsable o contra el centro en el que se ha producido la negligencia. El juzgado controlará los daños ocasionados, estableciendo una comparación entre el estado del paciente antes y después de la supuesta negligencia. Si confirman que hay negligencia, el caso se llevará a juicio, donde se establecerá la condena para el responsable, así como la indemnización que recibirá el afectado. Esta vía se suele elegir en casos en los que la negligencia haya ocasionado problemas graves o incluso la muerte.

Cuando la negligencia haya ocasionado daños más leves, o cuando no se quiere condenar al responsable, lo común es elegir la vía civil, que es la más costosa en términos económicos. En esta vía, al igual que en la administrativa, lo que conseguirá el denunciante será una indemnización y no le ocurrirá nada a quien haya realizado la negligencia médica.

Casos relevantes

En 2009, J. M. de Hita, de 25 años, acudió al hospital Virgen de la Salud de Toledo por un malestar estomacal. Falleció pocos días después de su ingreso a causa de una intubación que acabó en una perforación del esófago. Nadie informó a la familia de lo que realmente había ocurrido, hasta que el médico que lo atendió en sus últimos días, que estaba extrañado con el desenlace, decidió investigar lo que había podido pasar en urgencias cuando ingresó el paciente. La familia de la víctima obtuvo una indemnización de 80.000 euros.

En 2011, una mujer de 35 años acudió al médico al encontrarse un bulto en el pecho izquierdo, que resultó ser un tumor. En la Fundación Jiménez Díaz de Madrid no solo no le palparon el bulto, si no que ni siquiera decidieron realizarle una mamografía. Diez meses después perdió el pecho y, por si fuera poco, dos años más tarde le extirparon el derecho por prevención. La Comunidad de Madrid la ha tenido que indemnizar con 140.000 euros.

En 2012, una mujer embarazada de seis semanas acudió al Hospital General de Segovia por un dolor abdominal. Fue erróneamente diagnosticada con gastroenteritis cuando lo que tenía era una infección de la pelvis. Al no ser tratada desde un primer momento, la mujer abortó y le tuvieron que extirpar los dos ovarios. Será indemnizada con 214.000 euros.

A finales de 2017, hace apenas unos meses, una mujer de 64 años falleció en el hospital San Juan de la Cruz de Úbeda, en Jaén, después de permanecer 12 horas en la sala de urgencias sin que nadie la atendiera. Acudió sola y su estado de salud hizo que le fuera imposible acudir a la llamada. Nadie reparó en ella hasta su fallecimiento.

Las negligencias médicas en nuestro país únicamente se registran si hay una denuncia. En 2017 se registraron 13.983 casos, de los que 781 ocasionaron la muerte del paciente, 60 menos que el año anterior.

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