POSIBILIDADES DE ACTUACIÓN EN LA NO OBTENCIÓN DE PLAZAS FUNCIONARIALES

Ya nos hemos referido en otro artículo publicado en esta misma sección a cuál es el procedimiento a seguir en la impugnación de concursos-oposición, y más en particular a aquello a lo que nos podemos enfrentar durante dicho procedimiento, sobre todo de contrario sea éste la Administración sin más, o la Administración junto con el/los adjudicatario/s de plaza/s. Dicho esto está claro que resulta muy duro opositar durante mucho tiempo, durante muchas horas cada día, y finalmente encontrarse uno con que no ha entrado en la terna de seleccionados para ocupar alguno de los puestos disponibles. Ello es aun más así cuando la sensación es la de que la nota finalmente obtenida no es justa. A más a más, dicha nota es importante porque en las bases de los concursos-oposición para entrar a trabajar como funcionario en la administración pública no solo se regulan y se ofrecen plazas disponibles en sentido estricto, sino que además se suele estipular que los que obtengan una determinada calificación (una determinada posición final aunque no se obtenga plaza) podrán ingresar en la administración como funcionarios interinos por la vía de la confección de listas.

Este tipo de cuestiones, primeramente (aunque de ello hablaremos en otro artículo), y especialmente en lo que a las iniciativas que puedan adoptarse se refiere (esto es qué pedir y cómo), no deben circunscribirse al hecho de reclamar sin más una calificación mejor (aunque sea dando argumentos) pretendiendo que el tribunal de oposición, tras el correspondiente recurso administrativo o posteriormente judicial, nos cambie la nota. Ello es así porque los tribunales de oposición, al amparo de una serie de parámetros publicados en las bases reguladoras del concurso para dar o conferir las notas finales, tienen potestad discrecional para determinar qué exámenes son mejores o peores (es muy difícil que una nota final dependa única y exclusivamente de elementos objetivos). En otras palabras, enfrentarse a la calificación dada por el tribunal por la vía de pedir que se reconsidere la nota no es sino un combate de verdades, o de criterios de parte en los que, y dentro de la vía administrativa,el propio tribunal calificador en sede de recurso de reposición o el superior jerárquico en alzada va a terminar por imponer el suyo con los argumentos que correspondan (aunque solo sea por el hecho de defender un trabajo previamente realizado o no reconocer un error cometido, algo que no debería ocurrir pero ocurre).

En todo caso ahora nos ocuparemos, más allá de los argumentos de pedir (determinación de referencias para acreditar el equívoco, demostración de la incorrecta aplicación de las normas el concurso o traslado de los errores materiales que se hayan podido producir) del crítico aspecto consistente en el cómo se debe concretar el resultado final. En tal sentido no es lo mismo solicitar la anulación del concurso oposición (algo casi imposible de conseguir o de ejecutar si se consigue por razones de interés público que tienen que ver con los medios con los que cuenta la Administración para ejercer sus competencias),pedir sin más y en genérico que a la persona injusta o ilegalmente tratada se la incluya en la terna de seleccionados o que en su caso haga lista (lo que implica entre otras cosas que la Administración tenga que modificar las bases para incluir a más candidatos además de dotar presupuestariamente el nuevo puesto), o pedir que para que el candidato entre la terna de seleccionados uno previamente incluido tenga que salir. Vaya por delante que la elección del camino a desarrollar dependerá y mucho del estado del concurso oposición al momento de impugnarlo, especialmente cuando se está ya en la vía contenciosa y se quieren en su caso solicitar medidas cautelares (no es lo mismo que los candidatos previamente seleccionados hayan por ejemplo tomado posesión o no de sus plazas, o que habiéndolo hecho hayan comenzado a trabajar o no).

Dado que iniciar una causa general contra el concurso-oposición en sí mismo es casi imposible, las opciones son (de manera simultánea además, es decir primero una como petición principal y luego la otra con carácter subsidiario); (i) que el candidato entre en el cuerpo funcionarial que corresponda tras realizarse por parte de la Administración los ajustes correspondientes (pedirlo es importante porque sino la sentencia puede ser costosa de ejecutar)(ii) que el candidato entre tras salir de la terna uno de los que inicialmente entraron (en concreto el último por razones obvias).

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